Que es un protector solar natural

El protector solar natural -también conocido como “protector solar mineral”, “protector solar físico”, o simplemente, “bloqueador solar”- es la más antigua y básica forma de la crema solar. Se define por incluir dos principales ingredientes: dióxido de titanio y óxido de zinc. Estos ingredientes se asientan sobre la piel creando una capa protectora “bloqueando” los rayos ultravioletas.

 

Hoy en día los protectores solares que podemos encontrar en el mercado se diferencian en dos categorías: natural y químico (también conocido como “sintético”). Los protectores solares químicos están compuestos por un conjunto de ingredientes, que a diferencia de los protectores solares minerales, protegen la piel desde el interior. La crema es absorbida por la epidermis y protege la piel transformando los rayos UVA/UVB.

 

Por eso, el protector solar químico necesita alrededor de 20 minutos para que sea absorbido correctamente por la piel antes de que pueda absorber los rayos UVA/UVB. Sin embargo, las cremas solares naturales proporcionan protección desde el primer momento de la aplicación.

¿Qué es un bloqueador solar físico o mineral?

 

El óxido de zinc y el dióxido de titanio son dos bloqueadores solares físicos que se utilizan en la industria del protector solar natural. También se les reconoce como barreras bloqueadoras solares. En lugar de filtrar los rayos del sol y disminuir los efectos nocivos de la luz UV (esta es la acción de un protector solar químico), un protector solar mineral se coloca sobre la piel y refleja la luz solar. Es como la diferencia entre un filtro y un espejo -el filtro divide la luz solar y la desactiva, y el espejo, sin embargo, lo refleja-.

 

¿Es el protector solar mineral mejor que el protector solar químico?

 

Parece que cada vez hay más pruebas que indican que la oxibenzona, un filtro solar químico muy común, actúa como un disruptor endocrino alterando el correcto funcionamiento hormonal. Estudios demuestran que estos ingredientes aumentan el riesgo de padecer endometriosis en mujeres, reducir los niveles de testosterona en adolescentes e incluso afectar en la fertilidad masculina. Pero la oxibenzona no es el único ingrediente químico en entredicho, también se encuentran el octinoxato, avobenzona, octil salicilato, homosalato y octocrileno.

 

La oxibenzona y el octinoxato son también peligrosos para el medio ambiente. Los nadadores que utilizan protectores solares con estos ingredientes contribuyen a la “decoloración” de los arrecifes de coral y pueden destruir los ecosistemas de coral con el tiempo. Debido a ello, Hawái quiere aplicar una nueva normativa que prohíba el uso de cremas solares con oxibenzona en sus playas.

 

Además, en un estudio reciente elaborado por la Universidad de Zurich encontraron grandes cantidades de ingredientes químicos que forman parte de las cremas solares en la leche materna del 76,50% de la mujeres que participaron. Leche que después acaba siendo consumida por los bebés.

 

En resumen, hay varios argumentos realmente buenos para utilizar un protector solar físico elaborado con óxido de zinc y dióxido de titanio:

 

  • no son absorbidos por la piel
  • no son degradados por la exposición solar
  • no causan daños ni alteran el organismo
  • son aptos incluso para las pieles sensibles

 

Gracias a todos sus beneficios, las cremas solares naturales son una de las principales alternativas a la hora de proteger y cuidar la delicada piel de los bebés. Su piel puede llegar a ser incluso 5 veces más fina que la piel de un adulto por lo que necesita ingredientes suaves y seguros para garantizar su bienestar. Gracias a la alta tolerabilidad del óxido de zinc y el dióxido de titanio se evitan las irritaciones y reacciones alérgicas. Además, protege su piel sin la necesidad de ser absorbidos por el organismo.

 

¿Por qué debería escribir un libro?

Esta pregunta es uno de los miedos que se plantean mucho escritores (que todavía no saben que lo son) antes de comenzar, o terminar, ese borrador que tanto tiempo en la computadora o en esa libreta. Y es que si no lo haces por miedo al fracaso ¿para qué intentarlo? ¡Error!.

Uno de los errores más comunes es dejar de escribir (o dejar de hacer cualquier cosa) por pensar que no lo harás bien. Si eso es lo que te apasiona, busca motivación y anímate a emprender el proyecto de escribir un libro propio sin importar los obstáculos que debas enfrentar en el camino.

Nunca sabrás de lo que eres capaz si no lo intentas, termina todo lo que empiezas aunque después debes modificarlo o comenzar de 0, busca lectores que te den su opinión y deja plasmado todo lo que tengas en tu interior.

Un libro listo para publicar

Hoy en día muchos nuevos escritores sacan a la luz innumerables obras para el público y la venta en general, existe gran variedad de páginas que brindan la posibilidad de publicar libros de nuevos artistas, por lo que cada vez son más los amantes de la lectura y escritura que se unen a un proyecto como este.

Mucho creen que escribir y publicar un libro solo es cuestión de sentarse a plasmar ideas, sin saber que la realidad va mucho más allá que solo escribir oraciones en una hoja o en la computadora. Crear un libro (de cualquier tipo) por más corto que sea requiere organización de las ideas.

Sin embargo, en el caso de que hayas logrado un borrador o culminar el libro el proceso de edición puede llevar algo de tiempo, pero no desesperes, lo que hace bueno a un escritor es la pasión con la que escriba y que ame lo que hace, sin importarle el tiempo que tome en realidad publicar una buena obra.

No desanimarse es fundamental para empezar con el proceso para publicar la obra y que el mundo te conozca por fin como el gran escritor que eres.

Ten en cuenta que antes de publicar el libre existe una lista de procedimientos que debes de seguir a nivel editorial, pero antes de entrar en ese mundo de los grandes, empieza por revisar de manera personal tu propio libro. Léelo  luego de un mes, deja que algunos amigos lo lean y den su opinión, etc.