Sirven las rebajas para engañar a los consumidores

Llega enero y con él las rebajas, las esperadísimas rebajas. El que más y el que menos ha estado esperando el mes de diciembre para poder hacer las compras en las rebajas y poder así ahorrarse una buena cantidad de dinero por las compras de principios de año.

Al igual que otros años son muchos los que piensan que las rebajas están concebidas para engañar a los clientes, que están manipuladas para que el comerciante saque un provecho económico mayor de las ventas en este periodo de tiempo. Son muchos los que dicen que se manipulan los precisos, que se inflan para poder rebajarlos después haciendo creer así al consumidor que se ha comprado algo muy por debajo de su valor original.

También está la inversa, personas que aprovechan las aglomeraciones para robar, personas que tienen en su poder billetes de dudosa legalidad con los que quieren pagar las compras, para evitar estos engaños los comerciantes adquieren un comprobador de billetes con el que poder diferenciar fácilmente un billete verdadero de uno falso, así de fácil, sin problemas, solo con pasar el billete que nos conlleva a una duda por el detector  se puede saber si el billete se mete en la caja o no. Ante la duda de un billete falso, es aconsejable no recibirlo ya que los bancos los recogen para su comprobación y posterior destrucción si es preciso, pero en esta ocasión no reembolsan al dueño de dicho billete su valor por lo que el dinero está perdido.

Afortunadamente los billetes cada vez son menos falsificables, son más difíciles de colar en las tiendas ya que prácticamente todas tienen un detector de billetes falsos que hacen su trabajo estupendamente.
También hay en estas fechas muchas personas que se encargan de sustraer cosas que no son suyas de las tiendas, de los bolsos y de los bolsillos de los viandantes. Los carteristas salen en diciembre y enero como las setas con la lluvia, mucha precaución ante estas personas desalmadas que te pueden quitar la cartera o el teléfono del bolsillo sin que te des cuenta y pueden hacer que lo que se preveía un maravilloso día acabe siendo un desastre porque has perdido la cartera con todo lo que ella contenía o el teléfono con el posterior disgusto para ti. Los objetos personales, cuanto más lejos de los amigos de lo ajeno, mejor.