¿Son seguros los protectores solares?

Los protectores solares son productos para el cuidado cutáneo que se deben aplicar en grandes áreas corporales, abundantemente y se debe repetir con frecuencia la aplicación para mantener la piel protegida. Por ello, los ingredientes de los protectores no deberían ser irritantes ni causar reacciones alérgicas y deberían proporcionar una protección eficaz contra la radiación UV sin ser un producto nocivo para la salud.

 

Los consumidores inhalan sus componentes cuando utilizan los formatos en spray, los ingieren cuando lo aplican en los labios… Por ello, no deberían contener ingredientes dañinos para los pulmones o para los órganos internos. Además, estos productos a menudo contienen componentes que favorecen la penetración con el fin de que el producto se adhiera a la piel. Como resultado, muchos de estos químicos se absorben por el organismo y se han podido encontrar en muestras de leche materna, orina y sangre.

 

La Administración de Alimentos y Medicamentos de Estados Unidos (FDA, por sus siglas en inglés) ha propuesto grandes cambios en cuanto a la forma de evaluar la seguridad de los ingredientes de los protectores solares. La FDA sugiere que solo hay información suficiente de dos ingredientes como para considerarlos seguros: óxido de zinc y dióxido de titanio. Para el resto de los 12 ingredientes considera que hoy en día no existe información suficiente para determinar su seguridad y eficacia.

 

En particular, la FDA advierte que la absorción cutánea de la oxibenzona puede potencialmente afectar a los niveles hormonales. Diferentes estudios en laboratorios han demostrado que algunos filtros químicos pueden imitar a las hormonas y, también se han hecho públicos casos en los que los protectores solares han causado alergias, lo que genera importantes dudas sobre las posibles consecuencias de la aplicación frecuente del protector solar para la salud.

 

Tipos de protectores solares

 

Los ingredientes activos de los protectores solares funcionan como filtros minerales, también conocidos como filtros físicos, o como filtros químicos. Cada uno utiliza un mecanismo diferente para proteger la piel y mantener la estabilidad durante la exposición. Los protectores solares convencionales contienen filtros químicos. Estos productos a menudo incluyen una combinación de 2-6 de los siguientes ingredientes activos: oxibenzona, avobenzona, octisalato, octocrileno, homosalato y octinoxato que son absorbidos por la piel.

 

En cambio, los protectores solares físicos utilizan óxido de zinc y dióxido de titanio que se mantienen en la superficie. También hay productos que combinan los filtros físicos y los químicos.

 

Oxibenzona

 

Uno de los ingredientes más preocupantes es la oxibenzona que puede causar reacciones alérgicas de la piel. En los estudios de laboratorio se han observado que es un estrógeno débil y que tiene efectos anti-androgénicos potentes.

 

Se han llegado a detectar niveles de oxibenzona en más del 96% de los americanos. En un estudio los participantes que utilizaban crema solar tenían mayores niveles de oxibenzona. Los investigadores también descubrieron que los chicos adolescentes con mayores niveles de este químico tenían niveles significativamente menores de testosterona.

 

Por ello, es recomendable evitar el uso de protectores solares que contengan este ingrediente.

 

Disrupción hormonal

 

Además de la oxibenzona hay otros filtros químicos que parecen tener una actividad disruptora hormonal. Muchos estudios en animales han demostrado que los químicos afectan al desarrollo y reproducción mediante la alteración de las hormonas tiroideas y reproductivas.

 

Algunos de estos estudios han demostrado un menor recuento y anormalidades del esperma tras la exposición a ingredientes como la oxibenzona y octinoxato. También retrasos de la pubertad o un ciclo estral alterado en ratones hembra expuestos a oxibenzona.

 

La mayoría de los datos sobre los ingredientes nocivos y sus consecuencias para la salud proceden de estudios con animales, por lo que es difícil determinar las implicaciones de la exposición a estos ingredientes disruptores hormonales de los protectores solares para la salud humana.

 

Sin embargo, es recomendable evitar el uso de aquellos ingredientes cuya seguridad de uso está en entredicho y optar por alternativas como los filtros físicos cuya seguridad está garantizada.

 

Que es un protector solar natural

El protector solar natural -también conocido como “protector solar mineral”, “protector solar físico”, o simplemente, “bloqueador solar”- es la más antigua y básica forma de la crema solar. Se define por incluir dos principales ingredientes: dióxido de titanio y óxido de zinc. Estos ingredientes se asientan sobre la piel creando una capa protectora “bloqueando” los rayos ultravioletas.

 

Hoy en día los protectores solares que podemos encontrar en el mercado se diferencian en dos categorías: natural y químico (también conocido como “sintético”). Los protectores solares químicos están compuestos por un conjunto de ingredientes, que a diferencia de los protectores solares minerales, protegen la piel desde el interior. La crema es absorbida por la epidermis y protege la piel transformando los rayos UVA/UVB.

 

Por eso, el protector solar químico necesita alrededor de 20 minutos para que sea absorbido correctamente por la piel antes de que pueda absorber los rayos UVA/UVB. Sin embargo, las cremas solares naturales proporcionan protección desde el primer momento de la aplicación.

¿Qué es un bloqueador solar físico o mineral?

 

El óxido de zinc y el dióxido de titanio son dos bloqueadores solares físicos que se utilizan en la industria del protector solar natural. También se les reconoce como barreras bloqueadoras solares. En lugar de filtrar los rayos del sol y disminuir los efectos nocivos de la luz UV (esta es la acción de un protector solar químico), un protector solar mineral se coloca sobre la piel y refleja la luz solar. Es como la diferencia entre un filtro y un espejo -el filtro divide la luz solar y la desactiva, y el espejo, sin embargo, lo refleja-.

 

¿Es el protector solar mineral mejor que el protector solar químico?

 

Parece que cada vez hay más pruebas que indican que la oxibenzona, un filtro solar químico muy común, actúa como un disruptor endocrino alterando el correcto funcionamiento hormonal. Estudios demuestran que estos ingredientes aumentan el riesgo de padecer endometriosis en mujeres, reducir los niveles de testosterona en adolescentes e incluso afectar en la fertilidad masculina. Pero la oxibenzona no es el único ingrediente químico en entredicho, también se encuentran el octinoxato, avobenzona, octil salicilato, homosalato y octocrileno.

 

La oxibenzona y el octinoxato son también peligrosos para el medio ambiente. Los nadadores que utilizan protectores solares con estos ingredientes contribuyen a la “decoloración” de los arrecifes de coral y pueden destruir los ecosistemas de coral con el tiempo. Debido a ello, Hawái quiere aplicar una nueva normativa que prohíba el uso de cremas solares con oxibenzona en sus playas.

 

Además, en un estudio reciente elaborado por la Universidad de Zurich encontraron grandes cantidades de ingredientes químicos que forman parte de las cremas solares en la leche materna del 76,50% de la mujeres que participaron. Leche que después acaba siendo consumida por los bebés.

 

En resumen, hay varios argumentos realmente buenos para utilizar un protector solar físico elaborado con óxido de zinc y dióxido de titanio:

 

  • no son absorbidos por la piel
  • no son degradados por la exposición solar
  • no causan daños ni alteran el organismo
  • son aptos incluso para las pieles sensibles

 

Gracias a todos sus beneficios, las cremas solares naturales son una de las principales alternativas a la hora de proteger y cuidar la delicada piel de los bebés. Su piel puede llegar a ser incluso 5 veces más fina que la piel de un adulto por lo que necesita ingredientes suaves y seguros para garantizar su bienestar. Gracias a la alta tolerabilidad del óxido de zinc y el dióxido de titanio se evitan las irritaciones y reacciones alérgicas. Además, protege su piel sin la necesidad de ser absorbidos por el organismo.